Novenas y Oraciones

Santa Agnes

Santa Agnes o Santa Inés Mártir:

Ayuda a los novios y enamorados siempre y cuando sus sentimientos sean puros y no esten contaminados con los malos pensamientos, y por ende, ayuda a generar lealtad, fidelidad y sinceridad,  patrona de floristas y jardineros, Protege la vista, los ojos, evita y protege de quemaduras y ayuda a abandonar LOS VICIOS!!!


ORACIÓN DE SANTA INÉS o Santa Agnes

Dios mío,
Creo que estás aquí presente, que me
estás mirando, que me estás escuchando,
que me conoces muy bien.
Creo en Ti, pero aumenta mi fe;
espero en Ti pero aumenta mi esperanza.
Te amo de todo corazón y te pido la gracia de
amarte cada día más y más.
Señor Jesús, yo te ofrezco el día de hoy con
todas sus alegrías y sus penas, el trabajo y
el descanso por tu amor y por mis hermanos
los hombres.
Virgen Santísima, Madre de Jesús y Madre Mía,
ayúdame a ser hoy mejor que ayer, a cumplir con
mi deber y a darle gusto a Jesús.
Angel de la Guarda, mi compañero y mi amigo,
hazme recordar lo que tengo que hacer en cada
momento.
Santa Inés ruega por nosotros.

Rituales

21 de Enero

Flores blancas

Romero

velas Rosadas

Inciensos de Flores


Historia

tomada de http://www.churchforum.org/santa-ines-martir.htm

San Ambrosio en una de sus homilías habló de Santa Inés como un personaje muy conocido de las gentes de aquel tiempo. Recuerda que su nombre viene de Agnus, y significa “pura”.

Y añade el santo: “Se refiere que ella tenía sólo trece años cuando fue martirizada. Y notemos el poder de la fe que consigue hacer mártires valientes en tan tierna edad. Casi no había sitio en tan pequeño cuerpo para tantas heridas. Se mostró valientísima ante las más ensangrentadas manos de los verdugos y no se desanimó cuando oyó arrastrar con estrépito las pesadas cadenas. Ofreció su cuello a la espada del soldado furioso. Llevada contra su voluntad ante el altar de los ídolos, levantó sus manos puras hacia Jesucristo orando, y desde el fondo de la hoguera hizo el signo de la cruz, señal de la victoria de Jesucristo. Presentó sus manos y su cuello ante las argollas de hierro, pero era tan pequeña que aquellos hierros no lograban atarla. Todos lloraban menos ella. Las gentes admiraban la generosidad con la cual brindaba al Señor una vida que apenas estaba empezando a vivir. Estaban todos asombrados de que a tan corta edad pudiera ser ya tan valerosa mártir en honor de la Divinidad. Cuántas amenazas empleó el tirano para persuadirla. Cuántos halagos para alejarla de su religión. Mas ella respondía: La esposa injuria a su esposo si acepta el amor de otros pretendientes. Unicamente será mi esposo el que primero me eligió, Jesucristo. ¿Por qué tardas tanto verdugo? Perezca este cuerpo que no quiero sea de ojos que no deseo complacer. Llegado el momento del martirio. Reza. Inclina la cabeza. Hubierais visto temblar el verdugo lleno de miedo, como si fuera él quien estuviera condenado a muerte. Su mano tiembla. Palidece ante el horror que va a ejecutar, en tanto que la jovencita mira sin temor la llegada de su propia muerte. H aquí dos triunfos a un mismo tiempo para una misma niña: la pureza y el martirio”.

Era de la noble familia romana Clodia. Nació cerca del año 290. Recibió muy buena educación cristiana y se consagró a Cristo con voto de virginidad.

Volviendo un día del colegio, la niña se encontró con el hijo del alcalde de Roma, el cual se enamoró de ella y le prometió grandes regalos a cambio de la promesa de matrimonio. Ella respondió: “He sido solicitada por otro Amante. Yo amo a Cristo. Seré la esposa de Aquel cuya Madre es Virgen; lo amaré y seguiré siendo casta”.

El hijo recurre a su padre, el alcalde. Este la hace apresar. La amenazan con las llamas si no reniega de su religión pero no teme a las llamas. Entonces la condenan a morir degollada. Sus padres recogen el cadáver. La sepultan en el sepulcro paterno. Pocos días después su hermana Emerenciana cae martirizada a pedradas por estar rezando junto al sepulcro.

“Con mínimas fuerzas superó grandes peligros”, dice San Dámaso en su epitafio.

Jusepe (José) de Ribera – La Santa Agnes en la prisión

imagen tomada de http://www.reproarte.com/cuadro/Jusepe+_Jos%C3%A9_+de_Ribera/La+Santa+Agnes+en+la+prisi%C3%B3n+/9209.html


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